lunes, 22 de junio de 2015

Memorias de la Preparatoria


“Pantis de Verano”
Era una tarde de verano, muy calurosa, el agua se evaporaba de las hojas de los arboles hasta marchitarse, un suave y tenue viento recorría los pasillos, jugueteando con las faldas de las chicas más jocosas dejando al descubierto su short negro de licra. Era un viento muy cálido, se metía por las fosas nasales resecando los pulmones haciendo difícil la respiración, gotas de sudor caían por mi frente resbalando por mis mejillas encontrándose evaporizada en cuestión de instantes. En medio de esa escena tan calurosa fue cuando la vi por vez primera, cabello corto, complexión mediana, mejillas grandes y lindas, labios delgados, un bello escote en su hermoso pecho copa D, con la falda corta dejando al descubierto sus grandes y largas piernas, caderas pronunciadas y una mirada tan misteriosa que me obligaba contra mi propia voluntad a indagar sobre ella, cuando quise decirme “no te emociones”, ya era demasiado tarde. Comencé a preguntarme quien era esa chica de reluciente sonrisa que reía sin parar, carácter fuerte, divertida y simpática, conocía a toda la escuela excepto a los de su salón, corría de ahí para allá meneando su falda mostrando su short y no le importaba, liberal, poco amable, poco conservadora, nada atenta, decía lo que se le venía en gana, comencé a sentir cierto grado de admiración por ella. Tenía un lado que no mostraba a cualquiera, muy sensible, parecía no importarle nada pero tenía un sinfín de angustias, soñadora y artística, tantas cualidades y tantos defectos en una persona, ella es tantas cosas, ella, la chica de la cual estoy enamorado.



“A badday”
Amanece, abro los ojos lentamente y siento como un zumbido pasa por mi cabeza, me levanto, miro al reloj para ver que ha pasado una hora desde que se supone yo la alarma debía de haber sonado para levantarme, me estremezco y de un salto salgo de la cama inmediatamente. Muy exaltado me pongo mi uniforme y me doy cuenta que mi  camisa estaba al revés, hago una mueca y un gruñido pero me acomodo la camisa y salgo disparado a la escuela.
Calafias llenas, pasan y no me levantan, después de largos y desesperantes 20 minutos por fin consigo subirme a una, me siento asfixiado, las personas se repegan mucho a mí y siento nauseas. Este conductor no podría ir más lento porque sería ilegal. Llegamos al crucero de la 5 y 10 para estancarnos en la oleada de automóviles que contaminan la ciudad con sus gases, cientos y cientos de autos que hacen que pierda toda esperanza de llegar a tiempo a la segunda hora para entregar mi trabajo de geografía. Me bajo de la calafia y como loco frenético comienzo a correr por todo el boulevard para poder llegar, solamente tengo 10 minutos y tengo que recorrer un camino que por lo general tardo 20 a 25 en llegar hasta la escuela. Corro, me canso, sudo, me asfixio, me cuesta respirar pero llego a la escuela, exhausto, pero llego. Corro rápidamente hacia mi salón para encontrarme con el profesor sentado ya en su escritorio meneando de un lado al otro para decirme que no me dejara pasar. A veces los profesores no saben lo que los alumnos tenemos que hacer, no nos creen y terminan por no dejarnos pasar para poder darles el trabajo que nos pidieron.
Un poco desaminado me retiro a la cafetería con un poco de hambre por no haber desayunado, solamente me sirvió para darme cuenta que mi cartera no la traía con migo y que se me había extraviado, me enfurezco si, pero ni modo, esta mañana solo me indica que el resto del día será muy malo.




“Una conversación normal por chat”
Yo: Hola, ¿cómo estás? Yo algo mal, esta semana son de exámenes y estoy así como ajsdhalksdjlks (mátenme) y pues fuera de eso normal. n.n.
Cristal: Hola :') ¿exámenes de universidad? :'o hay pues suerte :') seguro estarás mejor después de eso n.n.
Yo: Ya hice el psicométrico de UABC, el próximo 12 de junio hago el de conocimientos.
Cristal: que genial si varios amigos me estuvieron comentando de esos exámenes a poco se tienen que hacer tantos exámenes para ingresar a la uní? :'o, C: pues bien y estresada x') y tú?
Yo: Tranquilo, un poco cansado me la he pasado estudiando, me siento muy maduro estudiando por mi cuenta cx ¿porqué esas estresada? eres muy joven para eso.
Cristal: Sii ya me imagino :'), pues  proyectos de la escuela cx bueno más bien el tiempo de entrega y todo eso cx
Yo: O,  pues, échale ganas n.n. yo estoy realmente cansado, necesito libertad, y estoy un poco nervioso, tres semanas y ya salgo de la escuela
Cristal: hay que genial pues échale ganas :')  lo mío no es nada en comparación a lo tuyo así que animo n.n.
Yo: Jajá, todas las cosas son importantes a su tiempo.
Cristal: cierto c:
Yo: Quiero morir, D: muchos trabajos esta semana.
Cristal: oh valla:'o de la escuela?
Yo: Sii espero Que todo esto termine pronto




“Metas”
Iván, 19 años de edad, actualmente cursando sexto semestre  de bachiller, por muy triste que suene sin sueños ni esperanzas, solo metas que quiere llegar a cumplir, todo se reduce a la elección más importante que ha tomado en su vida hasta ahora, la elección de una carrera universitaria profesional, sin nada que le interese realmente, sin ninguna pizca de motivación y sin ningún talento en particular o excepcional se embarca en la búsqueda de una carrera y vocación.
En primera instancia se confunde al ver tantas carpas de universidades en una exposición de carreras profesionales, va por ahí preguntando e indagando acerca de ellas a ver si alguna le convence pero ninguna lo hace realmente y por un momento piensa seriamente en meterse a la escuela militar, después de mucho meditar, burlas de sus amigos ya que eso sería desperdiciar una oportunidad valiosa, abatido decide desechar la idea.
Pregunta a sus maestros acerca de que sería bueno estudiar, ninguno sabe que responder, mira al cielo y se pregunta en que es bueno, de inmediato le llega una idea, se dio cuenta de que le interesaba enseñar sobre lo que a él le gusta y en lo que él es bueno, se dio cuenta de que él quería ser maestro de matemáticas. Así que se decidió a estudiar una ingeniería.
(Aplausos).
  


“Cita”
Suena la alarma, me levanto con una sonrisa boba en la cara y me meto a bañar, salgo en ropa interior voy a la cocina y desayuno, regreso a mi cuarto para poder cambiarme, abro mis cajones y saco las mejores garras que tengo, lustro mis zapatos, ya afeitado me poco algo de perfume y desodorante, me lavo los dientes y parto enseguida. Estoy emocionada, mi corazón late con fuerza y los nervios parecen que van a traicionarme en cualquier momento, tropiezo por aquí y por allá, me distraigo y vuelvo a sonreír bobamente, estoy contento porque la chica que me gustaba desde hace tiempo acepto ir conmigo al cine.
Llego temprano al lugar que acordamos, enfrente del Cinemex en Macroplaza, muy temprano diría yo, me voy a divagar a los alrededores en lo que espero que pase el tiempo, camino pensando en todas aquellas cosas que podríamos hacer juntos, en todo lo que le voy a decir y a platicar para que no se aburra, en como dejar claro que ella me gusta y que la invite a salir porque quiero pasar los días con ella. Después de un par de vueltas por toda la plaza regreso al lugar destinado para darme cuenta que ya pasaron 20 minutos desde la hora acordada, poco a poco voy aprendiendo algo sobre ella, por el momento ya sé que siempre llegara tarde cuando salgamos, los nervios se apoderan de mi pasado los 30 minutos y mi cabeza empieza a jugarme sucio con la mente, “¿Y si no viene?”, me preocupo, no paro de mirar mi celular para ver si me llega un mensaje de parte de ella.
Después de 45 minutos de agonía en el mismo lugar la veo entre la multitud y mi cuerpo deja de tener miedo, la saludo y se disculpa inmediatamente por haber llegado tan tarde, nos pasamos hablando de cómo fue que se le cayó encima un té sobre su ropa y como tuvo que volverse a cambiar, le dije que no había problema, así que nos la pasamos toda la tarde conversando, fuimos al cine, a un restaurant, a jugar hockey de mesa, reímos, platicamos y el tiempo voló como si no existiera. Sobre mi cama me halle cuando menos me di cuenta para poder pensar “valió la pena esperar tanto”.




“Adiós”
Vieja, desgastada y se cae a pedazos, así es mi escuela, mi escuela tiene los salones con grandes fisuras, de material poco resistente, los focos no funcionan bien los mesa-bancos están desgastados rotos, viejos, rayados y solo a un salón le dieron nuevos este año, lo único que hacen con la escuela es pintarla para que no se vea tan mal, las puertas no sirven y las ventanas mucho menos, los escritorios de los profesores no están mejor y los pisos están increíblemente sucios. Los precios de la cafetería son ridículamente caros y la comida no es tan buena ni saludable.
Eso sí, gastamos 18,000 pesos en hacer rampitas para discapacitados, poner un letrero con un horror de redacción, baños nuevos que se siguen tapando y siguen oliendo jodidamente mal, computadoras lentas que en ocasiones están fuera de servicio con un internet mediocre. Cuenta con una papelería que te fallara cuando más la necesites, una cancha que no la pueden usar todos y otra que todos la pueden usar pero que no está en óptimas condiciones para su uso, cuanta con una biblioteca que tiene libros viejos y rotos. Mi escuela cuanta con un lugar donde podemos ir por agua pero que, cuando no hay agua hay conitos y cuando no hay conitos hay agua, y cuando no hay ninguna hay papel higiénico.
No todo es malo, podría ser peor enserio, podríamos estar en CONALEP, mi escuela fue la mejor en el examen ENLACE; tiene una gran taza de aceptación en las universidades, cuenta con excelentes maestros, muy grandes de los cuales estoy agradecido por todos los conocimientos que me inculcaron, tiene muy buenos alumnos, grandes atletas y deportistas, tiene corazón, ahí deje los mejores años de mi vida y no siento que los haya desperdiciado, pase los mejores momentos y las mejores risas fueron provocadas en esa escuela, conocí a los que  fueron los mejores amigos que nunca tuve, conocí a la chica de la cual estoy profundamente enamorado, conocí a profesores tanto muy buenos como muy malos, conocí a todo tipo de personas y viví todo tipo de experiencias, esa escuela que con todos sus defectos no pude haber pedido otra mejor, gracias por todo y adiós.
Por: I.R.S.E. 

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